El Frío

El frío

Últimamente he reflexionado mucho acerca del frío, la lluvia  y la estación del invierno al escuchar la queja constante de las personas que utilizan expresiones bastante fuerte acerca de estos elementos de la naturaleza.   Por tanto, he querido hacer ver las ventajas del frío para la salud y otros aspectos de la persona

Es conocido que el frío es terrible en algunas ocasiones, más cuando llega a temperaturas extremas bajo cero. Hay mucha gente que debe soportar el frío  por no contar  con las condiciones mínimas para evitar el enfriamiento excesivo. Y por supuesto, sin los cuidados necesarios, el frío puede provocar enfermedades respiratorias graves y hasta la muerte. En  condiciones normales, el frío también es beneficioso para el ser humano y, más allá, es parte importante de los ciclos de la naturaleza. Así que es mejor tomar el asunto con filosofía y entrar en el «calor» que genera una mente positiva, siendo  evidente que hay que protegerse del frío para no ser objeto de resfriados ni enfermedades graves respiratorias, como bronquitis, pulmonía o infecciones en la garganta, también es cierto que el frío ofrece algunas ventajas para la salud.

VENTAJAS:

1.     El frío y el invierno favorecen la “introspección”. Permite aquietarse por momentos para entrar en el conocimiento interior ya que muchas veces nos encontramos inmersos en el mundanal  ruido que caracteriza  a nuestra sociedad occidental.

2.    Con las temperaturas bajas, por ejemplo, se acelera el metabolismo y otros procesos del organismo. Para protegerse del frío, el cuerpo utiliza mejor las calorías y aumenta la sensación de vitalidad (sí, aunque no lo creas). Las filosofías  orientales de salud también conceden importancia al clima, pues lo comparan con el Yin y el Yang. El frío y la humedad están asociados al yin; el calor y la sequedad, al yang. El objetivo del tratamiento es restablecer el equilibrio entre esas fuerzas.

3. Es necesario para mantener el equilibrio natural del planeta y asegurar nuestra subsistencia. En estos días de bajas temperaturas, hay que entrar en calor pensando positivo.

4.     La sensación de bienestar  que se puede experimentar al encontrarnos compartiendo de manera armónica con  familia, los amigos o la pareja  frente a una estufa tomando un chocolate o té caliente y luego al ir a la cama a disfrutar de una cobija calientita y obtener un maravilloso  sueño reparador.

5.    También está el aspecto emocional. Se dice que el frío influye en el estado de ánimo y que incluso en la época invernal aumentan los casos de depresión. Estos efectos se pueden contrarrestar a través del contacto humano. Un abrazo largo y cálido puede animar a cualquiera. El calor corporal aumenta y se extiende por todo el cuerpo una sensación de confort que cura muchas tristezas.

Hace unos años se celebró el Año Polar Internacional. Científicos de todo el mundo se concentraron en estudiar la Antártida y el Polo Norte, porque el frío de aquellas latitudes es indispensable para el planeta. La naturaleza exige un equilibrio y así como existen zonas de calor abrumador, también deben subsistir las regiones polares.

Jerónimo López, investigador y miembro del Comité Polar Internacional manifestó: “que se están produciendo grandes cambios debido al aspecto climático y el conocimiento de los polos se hace imprescindible. Así como también, gracias al hielo es que animales como el oso polar y el pingüino no han desaparecido, aunque estas especies siguen en peligro de extinción debido al descongelamiento paulatino de los polos. El frío, además, es fundamental para generar las corrientes marinas, explicó López. Los focos productores de frío son fundamentales a la hora de originar las corrientes marinas, que a su vez son las responsables de establecer el clima terrestre. El investigador reconoció que la falta de casquetes polares influirá en la destrucción de ecosistemas y en el incremento del nivel del mar. Queda claro: El frío es tan necesario como el calor para la conservación de nuestro planeta. El clima es variable y siempre lo ha sido. Lo importante es mirar las tendencias y está claro que el planeta está teniendo un calentamiento en su conjunto. Son aspectos en los que  los humanos tenemos mucho que ver. Es importante que seamos conscientes y que nos adaptemos».

Después de estas consideraciones preguntémonos ¿Es tan terrible esta época? ¿Debemos lamentarnos día y noche por el clima frío? ¿Es necesario estar al pendiente del declive, grado a grado, de la temperatura?

 Yo he decidido esperar las próximas estaciones que Dios y el Universo me regalen con la mayor alegría y pensamiento positivo  agradeciendo al Señor cada mañana por el frío, el calor, la lluvia, las nubes, las estrellas, la luna en sus diferentes fases y la hermosa luz del sol disfrutando a plenitud.

Y tú, si Dios te permite vivir hasta el próximo invierno ¿Qué piensas hacer?, ¿Te cambiarás de país?, ¿Te sumirás en la tristeza? ,  ¿Continuarás quejándote? o te  inspirarás a reflexionar  y actuar de manera más inteligente, caritativa y positiva.

 Hacer un análisis de la necesidad del frío polar para la conservación de ciertos ecosistemas   y,  por lo tanto,  del funcionamiento terrestre.

Reconocer que hay especies animales que existen gracias a los climas gélidos y que    podrían extinguirse si continúa el calentamiento global.

 Reflexionar sobre la gente que está pasando peor frío que tú. Si está dentro de tus posibilidades, ayuda donando cobijas, chamarras o ropa gruesa a quienes más lo necesitan. Aprovechar estos días de frío para quedarte en casa y convivir con la familia, a la que quizá no le dediques todo el tiempo que merece.

 Regalar y robar abrazos. El invierno invita a que abraces al por mayor a tus seres queridos.

Hasta un próximo encuentro en alguna otra estación de la vida…